¿Qué hay detrás de nuestros nombres?

viernes, 27 de enero de 2017

Ayer tuve una clase de esas que parecen simples pero en las que dices: definitivamente esto es lo quiero hacer en la vida. Me gustó tanto que me dio miedo, la responsabilidad que puedo llegar a tener en mis manos es bastante, así que necesito seguir preparándome. 
El profesor dijo algo que me hizo reflexionar, dijo algo más menos así:
"Cuando nos presentamos y decimos nuestro nombre, detrás de eso hay muchas cosas más"
Dijo otras palabras mucho más interesantes pero como no las recuerdo exactamente prefiero comentar solo mi reflexión, ya que si intento parafrasear puedo terminar mezclando sus palabras con mi análisis personal y se perdería la esencia.


¿Qué hay detrás de nuestro nombre? Y ¿Qué significa eso para nosotros?

Yo me llamo Virginia, mis padres me pusieron ese nombre porque era el segundo nombre de mi mamá, pero a ella nunca le gustó ese nombre, ella me decía que no sabía por qué, que quizás era porque se lo había puesto su abuela (por una madrina de ella que se llamaba así) y ellas no tuvieron una buena relación. Mi mamá me ha contado las situaciones que vivió con su abuela, las cosas que le hizo, podría comentar alguna pero el post sería eterno, lo que si les digo es que no era nada bonito, no era la típica abuela cariñosa y amorosa, para nada.

Lo que me parece realmente curioso es el hecho de que mi madre, sintiendo poco afecto por su abuela, decidió poner el nombre que ella le colocó y que nunca le gustó a su primera hija.

Puede llegar a ser complicado, porque yo creo que si no me gusta un nombre, por la razón que sea, no se lo podría a mis hij@s. Yo le pregunté a mi mamá sobre esto y ella dice que no sabe por qué, yo creo que si lo sabe pero tiene que trabajarlo. Esto me hizo pensar en el hecho de que cuando me preguntan mi nombre y respondo: Virginia, no es eso y ya. Es Virginia, el nombre que a mi mamá nunca le gustó probablemente porque su abuela se lo colocó y ella la maltrato durante su infancia. Sin contar la historia que hay detrás de mí segundo nombre y mis apellidos.

¿Saben ustedes que hay detrás de sus nombres?

Saludos.

¿Para quién escribo? - La Universidad.

jueves, 26 de enero de 2017

Yo definitivamente soy una caso, dije que este año si iba a aprovechar este espacio al máximo y nada... empecé en la Universidad otra vez.
Es sorprendente como desde la primera semana empezamos con todo, me encantó. Debo admitir que estuve demasiado ansiosa antes de empezar las clases porque no conocía a ningún profesor y las materias eran diferentes a lo que estaba acostumbrada, la Universidad haciéndome salir de mi zona de seguridad como siempre, también me encantó, gracias.
En estas pocas, aunque intensas, semanas he desarrollado un amor-odio hacia las materias: amo todos los temas que he visto pero odio no poder dormir lo que me gustaría. Por más que me organizo a veces los días no me rinden. Tengo la esperanza de agarrar bien el ritmo y que no me afecte tanto.

Yo estaba pensando en dejar de hacer los posts sobre la Universidad porque en cierta forma, las historias locas que comparto, no son de mucha importancia para mis amigos de blogger, quizá porque al estar en diferentes ciudades, países y continentes no pueden comprender completamente el medio en el que me desenvuelvo, porque estamos en contextos diferentes, en fin, el punto es que esta situación me generó una pregunta: ¿para quien escribo?

Cuando empecé el blog, por allá por el 2013, yo me sentía abrumada, triste y con mucha rabia por ciertas cosas que estaban pasando, sentía la necesidad de buscar un lugar para desahogarme porque sentía que la gente no me entendía, creían que estaba exagerando y bueno... no recuerdo como terminé aquí. Cuando empecé a escribir quería hacerlo para que alguien me entendiera, para sacarme la espinita y aguantar mi dolor sin que nadie intentara decirme que "todo iba a estar mejor" porque yo sabía que no sería así, no es así. Entonces empecé a escribir para mí, no le dije a nadie que tenía este espacio, era algo de mí para mí.

No tenía ni idea de que todo esto existía. Me encantó el hecho de que la gente compartiera sus experiencias, las lecturas que hacían, sus estilos, su forma de ser, un pedacito de ellos. Entonces yo también empecé a compartir otras cosas y terminé escribiendo, de cierta forma, para ustedes.
Hace unos días leí una de las primeras entradas que hice sobre la Universidad y me reí mucho, recordé y pude revivir muchas cosas bonitas, también me di cuenta que he cambiado mucho estos años, aunque hay unas bases en mi que parecen estar intactas, fue un encuentro con mi yo de hace unos años y fue genial. 

Así que decidí seguir haciendo las entradas sobre la Universidad porque aunque agradezco profundamente a todos los que se toman el tiempo de leer la locuras que escribo y dejan un lindo comentario, aunque suene un poco egoísta, también me gusta escribir para mí, para hacerme reflexionar, para hacerme recordar las pequeñas cosas que me han hecho feliz y sobre todo para encontrarme conmigo misma.

PD: he estado publicando desde el teléfono pero cuando pueda sentarme en la computadora visitaré sus blogs, los tengo un poco abandonados. Feliz vida.

En otro mundo: la niñita y el pensamiento.

lunes, 9 de enero de 2017

Después de un largo día lleno de preguntas sin respuesta, de muchas ideas y de cosas inconclusas, por fin había llegado la noche, el pensamiento estaba listo para descansar cuando de la nada escuchó una pequeña voz chillona, era la niñita. El pensamiento  se sorprendió, se suponía que ella debería estar dormida, la niñita empezó a llamarlo sin parar y a este no le quedó más opción que atenderla.
Ella estaba inquieta, le hacia muchas preguntas y él siempre le decía que le respondería lo que ella quería en otro momento. Intentó dormirle pero nada funcionó y dejó de intentarlo cuando ella le recordó cuantas veces él la había fastidiado con muchas ideas recurrentes y con cosas que la asustaban. Entonces el pensamiento se resignó y se dedicó a escucharla.
Aunque casi siempre es el pensamiento quien fastidia el sueño de la niñita, hay días que ella también quiere ser escuchada.

El peor año.

sábado, 7 de enero de 2017

No me gusta hablar mucho del pasado pero ¿cómo no hablar del 2016? Pasaron como mil cosas, la mayoría difíciles, tuve que pensar y re-pensar todo: mi vida, mis metas, amigos y  familia. A pesar de todo no soy capaz de decir que 2016 ha sido el peor año, seria una grosería de mi parte omitir los buenos momentos, las risas con mi amigos, los días con mi familia, las tardes y noches de series o películas, las locuras y aprendizajes en la universidad, los viajes, los momentos en la playa y en la montaña y esos momentos que no puedo recordar ahora pero que me hicieron sentir feliz. Entonces 2016 no fue tan malo si lo veo desde este otro punto. Creo que 2017 será muy bueno, ¡veremos que trae! 
 
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